Esta investigación analiza los desafíos que enfrenta el archipiélago de Galápagos en el contexto de la recuperación del turismo posterior a la pandemia de COVID-19, y la necesidad de equilibrar el desarrollo económico con la conservación de un ecosistema altamente frágil.

El estudio se enfoca en comprender cómo las creencias de la comunidad local sobre la fragilidad del ecosistema influyen en sus actitudes hacia el turismo sostenible y en su conocimiento y cumplimiento de las normas de conservación, en un contexto de creciente presión sobre los recursos naturales.
El objetivo principal fue evaluar la relación entre la actitud hacia el turismo económicamente sostenible, el nivel de conocimiento y cumplimiento de la normativa ambiental, y la creencia en la fragilidad del ecosistema. Para ello, se aplicó una encuesta estructurada a 296 residentes y pequeños empresarios de la isla San Cristóbal. La metodología utilizó escalas validadas y análisis estadísticos para identificar correlaciones y efectos moderadores entre las variables estudiadas.

Fotografía: Andrew Russell
Los resultados evidencian que la mayoría de los participantes prioriza la conservación de la naturaleza sobre el crecimiento económico y reconoce que la sostenibilidad del turismo depende de la salud del ecosistema. Asimismo, se identificó una relación positiva entre una actitud favorable hacia el turismo sostenible y mayores niveles de conocimiento y cumplimiento de las normas ambientales, relación que varía según el grado de creencia en la fragilidad del ecosistema. La investigación concluye que fortalecer estrategias de comunicación y sensibilización diferenciadas puede contribuir de manera efectiva a promover prácticas sostenibles, apoyando tanto la conservación ambiental como la resiliencia social y económica de Galápagos.
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